{"id":30496,"date":"2024-03-11T15:24:22","date_gmt":"2024-03-11T15:24:22","guid":{"rendered":"https:\/\/themexicopost.com\/?p=30496"},"modified":"2024-03-11T15:24:22","modified_gmt":"2024-03-11T15:24:22","slug":"servir-al-pueblo-no-servirse-del-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/themexicopost.com\/?p=30496","title":{"rendered":"SERVIR AL PUEBLO; NO SERVIRSE DEL PUEBLO"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Nos desbordan los liderazgos corruptos. Cada d\u00eda proliferan m\u00e1s los trepas en este mundo confuso, enviciados por el vicio del desorden y apegados al dinero, con su manera de vivir c\u00f3modamente el propio estatus, sin honestidad alguna. El incentivo de una doble vida siempre est\u00e1 ah\u00ed, lo que debe hacernos reflexionar, sobre el tipo de servidores que somos. Estamos aqu\u00ed para auxiliarnos entre s\u00ed, orientados hacia las cosas de arriba y no como un mercado de compraventa de aqu\u00ed abajo, sino como una vocaci\u00f3n de entrega, para que cada tristeza y obst\u00e1culo, esfuerzo y tribulaci\u00f3n, se haga m\u00e1s llevadero. La carga siempre se sobrelleva mejor en sociedad que individualmente. Sin duda, tenemos que bajarnos de este pedestal mundano y volvernos m\u00e1s poes\u00eda que poder, m\u00e1s aliento que desaliento, para que pueda prevalecer una atm\u00f3sfera fraterna. Endiosados s\u00ed que estamos, pero hermanados no, la virtud y el ostentar no se sostienen en v\u00ednculo alguno.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Hay que pasar p\u00e1gina y no servirse de la gente, para hacer carrera terrenal. Los pa\u00edses m\u00e1s desfavorecidos o inmersos en esta absurda contienda general, tienen la responsabilidad sus l\u00edderes pol\u00edticos, de ser m\u00e1s po\u00e9ticos que pol\u00edticos, para gobernar bien, comenzando por borrar el c\u00famulo de tensiones y pobrezas que nos ahogan en este momento, mediante una activa colaboraci\u00f3n internacional. En efecto, tenemos que abrazarnos sin intereses de ning\u00fan tipo, sentirnos en la misma barca existencial unos y otros, repensar el instante y tomar la acci\u00f3n de que no somos adversarios. Quiz\u00e1s necesitemos un cambio de ritmo, una direcci\u00f3n que nos ayude a encontrar el camino de la verdad, con la clemencia necesaria para reembarcarnos, como familia entroncada coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, porque de ella emana nuestra continuidad en el linaje. Al fin y al cabo, la vida es un continuo compartir, un darse y donarse, que es lo que injerta gozo en el alma y alegr\u00eda en el cuerpo.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, debemos saber por nuestra propia leyenda biogr\u00e1fica, que para llegar a buen puerto, se requiere uni\u00f3n y unidad a la hora de remar, conciliando olas y oleajes con los aires frescos de la moralidad. Hoy m\u00e1s que nunca, necesitamos volver a la vida con un pulso limpio y una mirada sin fronteras. Esto requiere que los dirigentes ejerzan un obrar ejemplarizante de acompa\u00f1amiento y defensa, recurriendo s\u00f3lo a medios leg\u00edtimos y reconociendo plenamente su responsabilidad en la tarea de servicio, como agentes de coherencia entre lo que dicen y hacen. Desde luego, resulta funesto observar y padecer en multitud de ocasiones, que a\u00fan no hemos logrado injertar en el mundo realidades de esquemas justos y proyectos arm\u00f3nicos. Ciertamente, por la concordia lo peque\u00f1o se hace grande, mientras que por la discordia todo se destruye; pero tambi\u00e9n es verdad que uno no debe estar en un cargo p\u00fablico para servirse de sus privilegios, sino para asistir y atender, a todos los que dice servir por igual.<br><\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, necesitamos signos concretos de quietud en el mundo. Este virus de desolaci\u00f3n que suele germinar de la pol\u00edtica, haci\u00e9ndoles pensar al conjunto de la ciudadan\u00eda, que se les sirve a ellos en lugar de servirse de ellos, nos est\u00e1 empedrando nuestras propias habitaciones interiores, con una frialdad vivencial nada saludable. Indudablemente, otros horizontes son posibles. Puede que tengamos que olvidarnos hasta de nosotros mismos, para estar en guardia como aut\u00e9nticos poetas, para no servirnos de nadie y pensar en aquellos caminantes, a los que nadie quiere acariciar ni con una mirada. Desgraciadamente, cada d\u00eda son m\u00e1s los pueblos que contin\u00faan presos de la guerra, inmersos en el miedo y en la incertidumbre, sin confianza alguna en sus l\u00edderes, incapaces de hacer realidad la justicia, la libertad y el avance global. Algo tan esencial como el respeto hacia todo y hacia todos, para que nos aproximemos, somos incapaces de llevarlo a buen t\u00e9rmino.<br><\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, aquel que no camina para reconciliarse hasta consigo mismo, creo que tampoco sirve para coexistir. Es hermoso servir con hechos reales, situaciones concretas, favoreciendo la forja de la ciudadan\u00eda vinculante y fortaleciendo la identidad de un hogar com\u00fan, que es el reto central al que estamos todos convocados. A poco que nos adentremos en nuestro interior, nos daremos cuenta de esta llamada, de que somos servidores, de que nuestra vocaci\u00f3n radica en servir, no en aprovecharse del an\u00e1logo. Tomemos el af\u00e1n por esta inspiraci\u00f3n m\u00edstica, la de perseverar en el esp\u00edritu donante; y, en cultivar tras las ca\u00eddas o los resbalones de aprovechamiento, el prop\u00f3sito de corregirse. Aprender a reprenderse, pues, ha de ser el primer servicio que nos demos mutuamente. Luego, a rengl\u00f3n seguido, si te planteas alg\u00fan d\u00eda mandar con decencia, debes servir con prontitud y a cambio de nada. Si acaso, una sonrisa para secar l\u00e1grimas. No vaya que se nos pase el arroz sin mostrar compasi\u00f3n, ni tener voluntad de servicio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero Nos desbordan los liderazgos corruptos. Cada d\u00eda proliferan m\u00e1s los trepas en este mundo confuso, enviciados por el vicio del desorden y apegados al dinero, con su manera de vivir c\u00f3modamente el propio estatus, sin honestidad alguna. El incentivo de una doble vida siempre est\u00e1 ah\u00ed, lo que debe hacernos reflexionar, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30497,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[],"class_list":["post-30496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30496"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30498,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30496\/revisions\/30498"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/themexicopost.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}