Más de 16 millones de habitantes en la capital turca sufrieron por este potente sismo que tuvo su epicentro en el mar de Mármara.
Fue dado a conocer que un potente sismo de magnitud 6.2 sacudió la ciudad de Estambul, Turquía, generando alarma entre sus más de 16 millones de habitantes.
Las autoridades dieron a conocer que el epicentro se ubicó en el mar de Mármara, a 24 kilómetros de la costa de Silivri y a una profundidad de 7 kilómetros, según confirmó el ministro del Interior, Ali Yerlikaya.
El movimiento ocurrió a las 12:49 horas locales y tuvo una duración de 13 segundos. La sacudida se sintió en toda la región noroeste del país, provocando evacuaciones y escenas de pánico.
Durante las dos horas porteriores al sismo, se registraron al menos 51 réplicas, de las cuales la más fuerte fue de magnitud 5.9, informó Yerlikaya a través de la red social X. El monitoreo se mantiene activo por parte de las autoridades locales y de la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD).
No se han reportado víctimas mortales hasta el momento, las autoridades continúan evaluando posibles daños estructurales. El sismo y sus réplicas se sintieron en todos los barrios de la ciudad, afectando también zonas de las provincias aledañas.
Varios videos han surgido, impactando por las imágenes que se pueden ver, uno de estos, el más impactante muestra a una conductora de noticias visiblemente afectada, temblorosa y en estado de pánico, mientras permanece frente a las cámaras durante el sismo que sacudió Turquía. Su reacción, en tiempo real, ha sido compartida ampliamente como testimonio del terror vivido durante el movimiento telúrico.
En otra grabación captada en una televisora muestra a varios empleados registrando cómo el temblor sacude violentamente las instalaciones. Aunque no hubo un colapso total, se observa la caída de objetos y equipo desde estanterías y escritorios, en medio del desconcierto general.
Pero las escenas que se vivieron en las calles no fueron menos dramáticas: decenas de personas corren despavoridas intentando comunicarse por teléfono, presumiblemente con familiares, mientras los edificios a su alrededor se estremecen por la fuerza del sismo.









