-Miles de trabajadores viajan de forma legal para la temporada de cosecha, pese al clima de incertidumbre generado por el endurecimiento migratorio
En medio del endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y el incremento de deportaciones desde el inicio de la administración de Donald Trump, miles de jornaleros mexicanos continúan cruzando la frontera de manera legal para integrarse a la temporada agrícola, impulsados por la necesidad de empleo y bajo un ambiente de incertidumbre.
Cada día, decenas de trabajadores se concentran en las inmediaciones de la garita de San Ysidro, en Tijuana, con maletas y documentación en mano, listos para ingresar a Estados Unidos y participar en labores de cosecha de productos como fresa, melocotón, lechuga y espárragos.
La mayoría proviene de estados como Puebla, Guanajuato y Oaxaca, y se incorpora a programas laborales temporales que les permiten trabajar legalmente por periodos aproximados de tres meses en campos agrícolas ubicados en California, Washington y Florida.
De acuerdo con el especialista Víctor Clark Alfaro, académico de la San Diego State University, este flujo responde a un esquema implementado desde hace años por el gobierno estadounidense para atender la falta de mano de obra en el sector agrícola.
Este programa permite a jornaleros mexicanos trabajar de forma legal y regresar a su país sin enfrentar consecuencias migratorias, lo que ha favorecido su crecimiento sostenido. Actualmente, más de 200 mil trabajadores mexicanos participan en este esquema, reflejo de la alta demanda en el campo estadounidense.
Tan solo en el consulado de Estados Unidos en Tijuana, se atienden en promedio 200 personas diariamente interesadas en incorporarse a estos programas.
El endurecimiento de las políticas migratorias ha generado un ambiente de temor, particularmente en sectores como la agricultura, donde la mano de obra migrante es fundamental. En los primeros meses de 2025, esta situación provocó una disminución en la presencia de trabajadores, lo que impactó incluso en la producción y en los precios de los productos agrícolas.
Sin embargo, ante la necesidad económica, muchos jornaleros han regresado paulatinamente a estas labores, mientras que la demanda de trabajadores continúa sin ser cubierta en su totalidad.
En este contexto, incluso quienes participan en programas legales enfrentan un entorno complejo, donde la incertidumbre persiste debido al clima migratorio restrictivo, que afecta de manera generalizada a la comunidad trabajadora mexicana en Estados Unidos.









