-El nuevo juicio estará a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani, y celebrará sus audiencias los martes y jueves de cada semana.
Un nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona contra siete trabajadores de la salud comenzará en Buenos Aires, tras la anulación en mayo de 2025 del primero a causa de la destitución de una de las magistradas por su participación en la grabación clandestina de un documental dentro del tribunal.
El primer juicio comenzó el 11 de marzo de 2025 y celebró 21 audiencias por las que desfilaron 44 testigos, entre ellos, las hijas del astro, Dalma, Gianinna y Jana Maradona; pero fue anulado el 29 de mayo tras descubrirse la participación de la jueza Julieta Makintach en un audiovisual titulado Justicia Divina’
Jana Maradona dijo que la anulación del juicio fue para ella como si su padre se hubiera vuelto a morir y que el proceso, aunque fallido, le permitió poner a cada persona en su lugar.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, tras un paro cardiorrespiratorio cuando recibía cuidados domiciliarios en una casa de un barrio exclusivo de la provincia de Buenos Aires, a las afueras de la capital argentina.
La decisión de llevar a cabo sus cuidados fuera de un centro médico, así como la calidad de los mismos, fueron temas centrales del primer juicio, por lo que se espera que vuelvan a discutirse, ya que permiten comprender si la muerte del astro era evitable y qué responsabilidades penales tendrían los profesionales de la salud que lo atendieron.
Volverán al banquillo el neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; la doctora y coordinadora de la empresa de medicina privada Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
El abogado de Luque ahora es Francisco Oneto, el mismo que defiende al presidente Javier Milei en causas de calumnias e injurias y quien no formó parte del primer juicio.
Su defendido, según declararon las hijas de Maradona, fue quien insistió en que la modalidad domiciliaria era la mejor para la recuperación del futbolista.
Según la acusación, al astro no se le brindó la debida atención y se «ignoró y menospreció» los síntomas de una insuficiencia cardíaca.
También estaba a la cabeza del equipo médico Cosachov, quien, según los fiscales, no administró de manera adecuada la medicación y se desentendió de los efectos adversos, aunque durante el interrumpido juicio no llegaron a presentarse testimonios o pruebas de relevancia en torno a esa acusación.
Cosachov, a su vez, está acusada de no hacerse cargo de la reanimación del paciente, conforme a las buenas prácticas médicas exigían, teniendo en cuenta que era la única médica presente cuando falleció Maradona.
De acuerdo a la acusación y la declaración de testigos, el equipo médico se concentró exclusivamente en las adicciones del astro, descuidando patologías que presentaron síntomas observables y que derivaron en su muerte.
Di Spagna, un médico clínico que acudió dos veces al domicilio y nunca cobró sus honorarios, está acusado de no controlar regularmente el estado de salud del paciente, mientras a Forlini se la acusa de no haber provisto, desde la empresa de medicina privada, una correcta atención domiciliaria.
El enfermero y su coordinador están acusados de inconsistencias entre la atención real brindada al paciente y lo reportado en las planillas.
El nuevo juicio estará a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani, y celebrará sus audiencias los martes y jueves de cada semana.









