Washington advierte que mantendrá el bloqueo y no descarta ataques a infraestructura si Teherán no cede.
El gobierno de Estados Unidos anunció el inicio de la operación “Furia Económica”, una nueva estrategia orientada a intensificar la presión financiera contra Irán, en medio de crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, señaló que Washington mantendrá el actual esquema de bloqueo el tiempo que sea necesario, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de una salida diplomática si Teherán decide modificar su postura.
En ese contexto, explicó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, encabeza esta ofensiva económica que busca endurecer al máximo las restricciones financieras sobre la República Islámica, limitando su acceso a recursos internacionales y debilitando sectores clave de su economía.
La estrategia contempla nuevas medidas de control sobre transacciones, sanciones a empresas vinculadas al gobierno iraní y un reforzamiento de los mecanismos de supervisión para evitar evasión de restricciones.
Asimismo, el funcionario estadounidense advirtió que, de no existir avances, Irán podría enfrentar un escenario más severo, que incluiría no solo el mantenimiento del cerco naval en la región, sino también la posibilidad de acciones directas contra su infraestructura energética y eléctrica.
Pese al endurecimiento del discurso, Pete Hegseth subrayó que aún existe una vía diplomática, al señalar que Irán puede optar por un camino de desarrollo y estabilidad si accede a las condiciones planteadas por Washington.
La operación “Furia Económica” se da en un contexto de tensiones internacionales marcadas por disputas energéticas y estratégicas, lo que podría tener repercusiones en los mercados globales, particularmente en el precio de los combustibles y las cadenas de suministro.









