-El debut de Arbeloa no pudo tener peor resultado al quedar eliminado en los octavos de final.
Un partido de Copa del Rey en el Carlos Belmonte pocas veces genera tanta expectativa como hoy, ya que el Real Madrid tendrá el primer partido al mando de Álvaro Arbeloa como entrenador del equipo blanco.
La actuación del Albacete no es que fuera brillante; sin embargo, mostró un orden en bloque bajo ante un Madrid que cambió media alineación respecto a la final de la Supercopa.
Mbappé y Bellingham ni siquiera fueron a la banca. En su lugar jugó Lunin, como siempre en la Copa del Rey y un par de canteranos del Castilla, con los que Arbeloa estaba familiarizado.
Fue al minuto 42 que llegó el primer tanto, con Javi Villar, abriendo el marcador de cabeza en un córner que hizo que el Belmonte rugiera, aunque les llegó un balde de agua fría en el tiempo de compensación, porque Mastantuono lo empató al encontrarse un rechace en un saque de esquina.
La segunda mitad siguió con el mismo script: el Madrid con el balón, sin ideas claras, y el Albacete esperando su oportunidad, que finalmente encontraron al 82. Jefté, de nuevo en un tiro de esquina, puso el 2-1, pero los de Arbeloa lo empataron de nueva cuenta en el tiempo de compensación. Gonzalo, quien había fallado en la marca, saltó para poner el empate.
El Jefté se inventó un gol de otro partido a la contra. Su primer intento fue rechazado; en el segundo la metió pegada al poste para desatar la locura en el Belmonte.
El Real Madrid, eliminado por el lugar 17 de la tabla de Segunda división… y sin su cuadro de gala. Peor inicio, imposible para Arbeloa.









