La dirigente destacó también la sintonía entre ambos países en el seno del Consejo Europeo y adelantó que volverán a coincidir en la negociación del próximo marco financiero plurianual de la UE.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y su homólogo polaco, Donald Tusk, reafirmaron en Roma la solidez de la relación bilateral y su convergencia en los principales debates de la Unión Europea (UE), con especial atención a la competitividad, la política migratoria y el apoyo a Ucrania.
Meloni recibió a Tusk en la sede del Gobierno italiano, el Palacio Chigi, en un encuentro que sirvió para escenificar la gran convergencia entre Roma y Varsovia.
La mandataria italiana subrayó que ambos abordaron «los principales expedientes europeos» y destacó la coincidencia en materia de competitividad, además de anunciar el impulso a un nuevo tratado bilateral de amistad entre Italia y Polonia.
“Estamos determinados a combatir todos esos aranceles internos que la Unión Europea se ha autoimpuesto y que terminan por sofocar a nuestras empresas, por ralentizar nuestra competitividad, por crear problemas a nuestros trabajadores”, dijo Meloni.
La italiana apuntó directamente al sistema de comercio de emisiones (ETS) y otros mecanismos que inflan artificialmente los precios de la energía, calificándolos de especialmente graves en la compleja fase actual.
Tusk respaldó esta visión y afirmó que ambos países comparten opiniones comunes sobre las cuotas de emisiones y los ‘benchmarks’ (parámetros de referencia) y que, actuando juntos, sus argumentaciones «son oídas y escuchadas» en Bruselas, según la traducción simultánea al italiano.
En materia migratoria, Meloni calificó a Tusk como un huésped fijo en las reuniones impulsadas para buscar «soluciones innovadoras» frente a la inmigración irregular y el tráfico de personas.
La dirigente destacó también la sintonía entre ambos países en el seno del Consejo Europeo y adelantó que volverán a coincidir en la negociación del próximo marco financiero plurianual de la UE.
Tusk coincidió en esta visión y aseguró que Italia y Polonia comparten posiciones sobre los fondos europeos, las políticas agrícolas y las de cohesión, por lo que afrontarán mano a mano las próximas negociaciones comunitarias.
Por último, defendieron una desescalada en Oriente Medio para limitar las consecuencias económicas sobre las familias y las empresas europeas.
En relación con la guerra en Ucrania, Meloni agradeció la lección de solidaridad del pueblo polaco y aseguró que Italia continuará trabajando para que se alcance el cese de las hostilidades y contribuir a la futura reconstrucción del país.
Por su parte, Tusk afirmó que en los temas de agenda internacional no ha sido un intercambio de ideas» porque ambos comparten «ideas comunes.









