También resaltó el arranque de nuevas líneas de Cablebús para las zonas altas de la ciudad.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, defendió el uso del ajolote y del color morado como parte de la identidad visual de su administración, y aseguró que ambos símbolos representan valores históricos, culturales y sociales profundamente vinculados con la Ciudad de México.
En conferencia de prensa realizada en la alcaldía Azcapotzalco, la titular del Ejecutivo local afirmó que su gobierno está abierto a las críticas, pero cuestionó que el debate público se centre en elementos simbólicos y no en las acciones de transformación que actualmente se desarrollan en la capital.
Anunció que próximamente será inaugurado el Santuario de los Ajolotes, el cual estará ubicado en el Parque Ecológico de Xochimilco.
Brugada Molina sostuvo que el color morado tampoco responde a una decisión superficial, sino que representa una reivindicación política y social ligada a la lucha histórica de las mujeres.
Frente a las críticas, Clara Brugada reivindicó el concepto de “ajolotizar”, como sinónimo de transformación urbana, recuperación del espacio público y construcción de paz.
Al ahondar sobre el tema, consideró contradictorio que existan cuestionamientos por el uso del morado, al señalar que si se hubieran utilizado colores partidistas, las críticas serían distintas, mientras que mantener una imagen urbana gris también implicaría la ausencia de transformación visible en la ciudad.
La jefa de Gobierno aseguró que, a un año y medio de su administración, la capital vive uno de los procesos de intervención urbana y recuperación de espacios públicos más importantes de los últimos años, con más de 2 mil obras en ejecución en distintos puntos de la ciudad.
Entre los avances, destacó la renovación de 500 escuelas, la rehabilitación de 3.5 millones de metros cuadrados de pavimento, la iluminación integral de muchas colonias y la construcción de 334 kilómetros de caminos seguros.
También resaltó el arranque de nuevas líneas de Cablebús para las zonas altas de la ciudad, la transformación de 600 mil metros cuadrados de espacio público mediante las Utopías y la rehabilitación de 316 canchas de fútbol.









