Ansiedad y depresión disparan los casos, mientras especialistas alertan sobre la falta de atención médica y el impacto en jóvenes y mujeres.
Los trastornos mentales se han convertido en la principal causa de discapacidad en el mundo, al afectar actualmente a cerca de mil 200 millones de personas, de acuerdo con un estudio internacional publicado en la revista científica The Lancet.
La investigación, encabezada por especialistas del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, revela que las enfermedades mentales representan más del 17 por ciento de la discapacidad global, superando incluso a padecimientos cardiovasculares, cáncer y enfermedades musculoesqueléticas.
El análisis, realizado en 204 países entre 1990 y 2023, muestra que el número de personas con trastornos mentales prácticamente se duplicó en las últimas tres décadas, impulsado principalmente por el aumento de casos de ansiedad y depresión.
Uno de los datos más preocupantes es que solo el 9 por ciento de quienes padecen depresión o ansiedad reciben un tratamiento adecuado, mientras que en países de bajos ingresos la cobertura médica es menor al 5 por ciento.
El estudio también advierte que la pandemia agravó el problema. Desde 2019, los casos de depresión aumentaron 24 por ciento y los trastornos de ansiedad crecieron más de 47 por ciento.
Las mujeres y los adolescentes son los sectores más afectados. Tan solo en 2023, alrededor de 620 millones de mujeres padecieron algún trastorno mental, frente a 552 millones de hombres. Además, especialistas señalaron que la etapa más crítica se presenta entre los 15 y 19 años, una edad clave para el desarrollo personal, educativo y social.
Investigadores atribuyen esta situación a factores como violencia doméstica, abuso sexual, presión social, discriminación de género y mayores cargas de cuidado.
Especialistas en salud mental alertaron que la falta de inversión pública y las largas listas de espera para atención psicológica o psiquiátrica están convirtiendo el acceso a la salud mental en un privilegio para quienes pueden costear tratamientos privados.









