Begoña Gómez será juzgada por tráfico de influencias y malversación; el caso aumenta la presión sobre el Ejecutivo español.
La crisis política en España se intensificó luego de que un tribunal confirmara que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, será llevada a juicio por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de fondos públicos.
La Audiencia Provincial de Madrid rechazó varios recursos presentados por Gómez y determinó que el proceso judicial seguirá adelante, aunque decidió retirar la acusación por un tercer delito relacionado con corrupción en los negocios al considerar que no existían indicios suficientes.
La investigación gira alrededor de una cátedra creada en la Universidad Complutense de Madrid, que Gómez codirigió, y de las acusaciones sobre el posible uso de relaciones personales y recursos vinculados a esa actividad para favorecer intereses privados.
El tribunal también eliminó algunas medidas cautelares que habían sido impuestas anteriormente, como la obligación de entregar su pasaporte y presentarse periódicamente ante las autoridades, al considerar que no existe riesgo de fuga.
El caso ha generado una fuerte controversia política en España y se suma a una serie de investigaciones que afectan al entorno cercano del presidente Sánchez, aumentando la presión sobre un gobierno que cuenta con una mayoría parlamentaria limitada.
Además del proceso contra su esposa, el hermano del mandatario, David Sánchez, fue condenado recientemente a una inhabilitación para ejercer cargos públicos por un caso relacionado con la obtención de un puesto laboral que la justicia consideró favorecido.
También enfrentan problemas judiciales antiguos colaboradores del presidente, como Santos Cerdán y José Luis Ábalos, relacionados con investigaciones por presuntos actos de corrupción.









