Los ejercicios se realizarán durante dos días frente a la provincia de Fujian, en un nuevo episodio de tensión entre Pekín y Taipéi.
China inició una nueva serie de ejercicios militares con fuego real en el estrecho de Taiwán, en una zona ubicada frente a la provincia costera de Fujian, reforzando la presión sobre la isla en medio de las persistentes disputas por su soberanía.
La Administración de Seguridad Marítima de China informó que las maniobras se desarrollarán durante dos jornadas consecutivas alrededor de la isla de Dongshan, donde quedó restringida la navegación para todo tipo de embarcaciones mientras se realizan las operaciones militares.
Aunque las autoridades chinas no detallaron el alcance de los ejercicios, la isla de Dongshan ha sido utilizada en repetidas ocasiones para simulacros de desembarco anfibio y entrenamientos de las Fuerzas Armadas, considerados estratégicos debido a su cercanía con Taiwán.
Hasta el momento, ni el Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación ni el Ministerio de Defensa de Taiwán han emitido un posicionamiento oficial sobre estas maniobras.
La tensión en el estrecho se ha incrementado en los últimos años. En diciembre de 2025, Pekín desplegó una operación militar de gran escala denominada “Misión Justicia-2025”, en la que participaron unidades terrestres, navales, aéreas y de misiles. Durante esos ejercicios, el ejército chino lanzó decenas de proyectiles, algunos de los cuales impactaron en zonas cercanas a las aguas territoriales taiwanesas.
Desde entonces, China ha reforzado la presencia de su Guardia Costera y de embarcaciones oficiales alrededor de la isla, especialmente en la costa oriental, donde recientemente puso en marcha operaciones de control del tráfico marítimo.
El Gobierno chino considera a Taiwán una parte inseparable de su territorio y mantiene abierta la posibilidad de utilizar la fuerza para lograr la reunificación. Por su parte, las autoridades taiwanesas rechazan esa postura y sostienen que únicamente los más de 23 millones de habitantes de la isla pueden decidir su futuro político, mientras continúan fortaleciendo sus capacidades de defensa y estrechando la cooperación con socios internacionales.








