Más de 400 turistas, guías y trabajadores regresaron a la ruta luego de las labores de rehabilitación tras deslizamientos, inundaciones y daños provocados por las intensas lluvias.
El Camino Inca hacia Machu Picchu volvió a recibir turistas después de permanecer cerrado desde el pasado 18 de agosto debido a los efectos de las intensas lluvias en distintos puntos de la ruta.
Las autoridades peruanas informaron que más de 400 turistas, guías y trabajadores de apoyo ingresaron nuevamente este fin de semana a los tramos rehabilitados. Entre los visitantes había viajeros procedentes de Estados Unidos, Francia, Japón, Brasil, Canadá, España, Colombia, Australia, México y otros países.
La reapertura permitió el ingreso de 25 grupos organizados, conformados por 139 turistas extranjeros, 25 guías oficiales y 240 personas de apoyo, quienes comenzaron el recorrido desde Piscacucho, en el distrito de Ollantaytambo.
Los trabajos de recuperación incluyeron la reparación de muros de contención, plataformas y sistemas de drenaje, además de labores de limpieza de cauces, protección de las riberas y retiro de rocas en sectores afectados. También fueron rehabilitados campamentos, áreas de descanso y sistemas de abastecimiento de agua.
El cierre había sido ordenado luego de que los deslizamientos de tierra y la crecida de ríos provocaran inundaciones, erosión de suelos, daños en campamentos y afectaciones a los servicios sanitarios en distintos puntos del recorrido.
La reapertura se produce mientras las autoridades mantienen vigilancia sobre las condiciones meteorológicas, debido a los pronósticos de nuevas lluvias en el sur de Perú.
A la par, permanece el desafío de controlar la afluencia turística en Machu Picchu. La normativa establece límites diarios de visitantes según la temporada, aunque la Contraloría peruana ha advertido que entre 2024 y 2025 el sitio arqueológico registró una sobrecarga de más de 91 mil 800 personas, debido al ingreso no contabilizado de visitantes y al exceso de aforo en determinadas fechas.









