Nueve niños estuvieron entre los afectados; todos recibieron el alta médica mientras especialistas investigan las causas del brote registrado en Pedro Betancourt.
Un brote de intoxicación alimentaria registrado en el municipio de Pedro Betancourt, en la provincia de Matanzas, dejó a 30 personas afectadas, quienes presentaron síntomas como vómitos, diarrea y decaimiento después de consumir alimentos preparados en una cafetería local.
Los primeros pacientes acudieron el viernes al policlínico de la localidad, donde fueron atendidos por personal médico. Debido a sus síntomas, 12 personas fueron trasladadas a hospitales para recibir atención especializada, entre ellas nueve niños y tres adultos.
Las autoridades sanitarias informaron que todos los afectados evolucionaron favorablemente y que desde el sábado comenzaron a regresar a sus hogares. No se reportaron casos graves ni fallecimientos relacionados con este episodio.
Especialistas del Centro de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Matanzas mantienen una investigación para determinar qué provocó la intoxicación y establecer si existieron problemas en la preparación, manipulación o conservación de los alimentos. Las autoridades también ordenaron reforzar las medidas sanitarias en el establecimiento involucrado.
El episodio ocurre pocas semanas después de otro brote registrado en Santiago de Cuba, donde 52 personas resultaron afectadas y 18 requirieron hospitalización, lo que ha puesto nuevamente la atención sobre las condiciones de preparación y conservación de alimentos en la isla.
El nuevo caso se registra además en medio de una complicada situación energética en Cuba. Este fin de semana, el país enfrentó su octavo apagón general de 2026, que mantuvo al sistema eléctrico nacional desconectado durante alrededor de 32 horas. La empresa estatal Unión Eléctrica señaló que persisten severas afectaciones y falta de combustible para la generación termoeléctrica.
Aunque las autoridades no han establecido que los cortes de electricidad hayan provocado directamente el brote, los prolongados apagones representan una dificultad adicional para la conservación de alimentos que requieren refrigeración, además de complicar las condiciones de higiene y preparación.
Salud Pública recomendó a la población extremar las medidas de higiene durante la elaboración y consumo de alimentos, así como acudir inmediatamente a los servicios médicos ante síntomas similares.








