El embajador destacó los recientes operativos en Michoacán y Guerrero, además del aseguramiento de toneladas de precursores químicos vinculados con la producción de metanfetamina.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció las acciones emprendidas por autoridades mexicanas contra organizaciones dedicadas a la producción de drogas y destacó que, durante la actual administración federal, han sido inutilizados más de 2 mil 700 laboratorios clandestinos y sitios de producción de metanfetamina.
A través de sus redes sociales, el diplomático estadounidense resaltó particularmente el operativo realizado el pasado sábado en Michoacán y Guerrero, donde fueron desmantelados cuatro laboratorios clandestinos. De acuerdo con Johnson, durante estas acciones fueron aseguradas y destruidas más de 10 toneladas métricas de precursores químicos, además de equipo utilizado para la elaboración de drogas.

El embajador señaló que los elementos mexicanos que participaron en los operativos incluso fueron atacados a tiros por integrantes del crimen organizado, pero lograron completar las acciones de seguridad. Johnson sostuvo que el desmantelamiento de estos sitios representa una reducción en la capacidad de producción y distribución de drogas hacia comunidades de México y Estados Unidos.
En otro mensaje, Johnson reconoció también el aseguramiento de un importante cargamento de sustancias químicas procedente de China, localizado e inmovilizado en el Puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán.
El cargamento estaba integrado por más de 27 toneladas métricas de ácido tartárico, sustancia que, de acuerdo con las autoridades estadounidenses y la información difundida por el embajador, está relacionada con procesos de producción de metanfetamina.

Johnson destacó que este tipo de decomisos forman parte de los esfuerzos de cooperación entre México y Estados Unidos, particularmente mediante el intercambio de inteligencia, vigilancia y acciones coordinadas para impedir que sustancias químicas utilizadas por organizaciones criminales lleguen a los centros clandestinos de producción.
El reconocimiento del diplomático ocurre en un contexto de colaboración bilateral en materia de seguridad y combate al tráfico de drogas, mientras las autoridades mexicanas mantienen operativos contra instalaciones clandestinas y el suministro de precursores químicos.







