Ahmed al-Sharaa exigió el retiro de las fuerzas israelíes y acusó a Israel de realizar cientos de ataques e incursiones en territorio sirio.
El presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, elevó la disputa por los Altos del Golán ante la Asamblea General de Naciones Unidas y exigió la retirada de las fuerzas israelíes de las zonas ocupadas, al tiempo que reafirmó que Damasco no renunciará a su reclamación sobre el estratégico territorio.
Durante su discurso, Al-Sharaa sostuvo que “el Golán seguirá siendo territorio sirio” y advirtió que cualquier intento de modificar el estatus del territorio mediante acciones que vulneren la soberanía siria o el derecho internacional será rechazado. También reclamó el retiro de las fuerzas israelíes hacia las líneas que ocupaban antes del 8 de diciembre de 2024, fecha de la caída del régimen de Bashar al-Assad.
El mandatario sirio acusó a Israel de haber realizado alrededor de 500 ataques aéreos, más de mil 200 incursiones y unas 300 detenciones en territorio sirio desde el final del gobierno de Assad. Estas cifras corresponden a las acusaciones formuladas por Al-Sharaa durante su intervención ante la ONU y no fueron presentadas como un balance independiente de Naciones Unidas.
Al-Sharaa también reclamó el cumplimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974, que estableció una zona de separación supervisada por Naciones Unidas entre las fuerzas israelíes y sirias. Tras la caída de Assad, Israel desplegó tropas en zonas próximas a la frontera y en el área de separación, argumentando razones de seguridad.
El conflicto por el Golán se remonta a la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando Israel tomó el control de gran parte de la meseta. En 1981, Israel aprobó una ley que extendió su legislación y administración al territorio. Sin embargo, la ONU continúa considerando el Golán como territorio sirio ocupado. La Resolución 497 del Consejo de Seguridad, aprobada ese mismo año, declaró nula la decisión israelí de anexión y estableció que carecía de efectos jurídicos internacionales.
La disputa ocurre mientras Damasco e Israel mantienen contactos indirectos con mediación de Estados Unidos para alcanzar un nuevo acuerdo de seguridad. Al-Sharaa ha señalado que las conversaciones han avanzado de manera importante y que un eventual entendimiento podría abrir la puerta a una relación más estable entre ambos países, aunque Siria mantiene su exigencia de recuperar sus posiciones territoriales.
Israel, por su parte, mantiene una posición contraria al retiro inmediato. El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó después del discurso de Al-Sharaa que el Golán es una parte “integral” de Israel y sostuvo que las fuerzas israelíes permanecerán en el monte Hermón y en la zona de seguridad mientras persistan amenazas provenientes de Siria.
En paralelo, Al-Sharaa presentó ante la comunidad internacional a la nueva Siria como un país que intenta dejar atrás años de guerra y avanzar hacia la reconstrucción. Afirmó que el fin del conflicto interno permitió iniciar una etapa de recuperación, reconstrucción institucional y retorno de millones de desplazados y refugiados.
El mandatario sirio, que llegó al poder tras el derrocamiento de Assad a finales de 2024, insistió en que la presencia militar israelí constituye uno de los principales obstáculos para consolidar esa nueva etapa. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de alcanzar una paz basada en acuerdos que respeten los derechos y la seguridad de ambas partes.
La intervención de Al-Sharaa representó su segunda participación consecutiva ante la Asamblea General de la ONU y colocó nuevamente el futuro del Golán y la relación entre Siria e Israel entre los principales asuntos de seguridad regional discutidos durante la reunión anual de Naciones Unidas.









