El conjunto irlandés mostró su postura antes del partido de la Liga de Naciones y después se impuso con goles de Troy Parrott, Adam Idah y Jack Moylan.
El polémico duelo entre Irlanda e Israel estuvo marcado desde antes del silbatazo inicial por las protestas relacionadas con la situación en Gaza. Los jugadores irlandeses portaron brazaletes negros y evitaron el tradicional saludo con sus rivales antes del encuentro, disputado en Debrecen, Hungría.
Durante el himno israelí, varios futbolistas irlandeses permanecieron con la mirada hacia el césped y las manos detrás de la espalda. El capitán Dara O’Shea sí saludó al árbitro y a sus asistentes, pero no estrechó la mano del capitán israelí, Manor Solomon.
La tensión se produjo después de semanas de presión para que Irlanda boicoteara sus encuentros ante Israel. El arquero suplente Gavin Bazunu incluso abandonó la convocatoria al señalar que obedecía a su convicción personal de que “matar a personas inocentes está mal”.
En la cancha, Irlanda fue contundente. Troy Parrott abrió el marcador al minuto 13, Adam Idah amplió la ventaja apenas tres minutos después y Jack Moylan puso el 3-0 al 25.
Israel intentó reaccionar en la segunda mitad, pero el arquero Caoimhín Kelleher respondió con varias intervenciones importantes. El partido también tuvo momentos de tensión, especialmente tras un choque entre Idah y Raz Shlomo, quienes fueron amonestados.
Irlanda e Israel volverán a enfrentarse el 4 de octubre, en el encuentro que corresponderá como local a los irlandeses y que se disputará en Bačka Topola, Serbia.









