Al menos 11 personas murieron en Gros-Morne, Artibonite, en un ataque atribuido a Kokorat San Ras tras una operación de la Fuerza de Supresión de Pandillas.
Al menos 11 personas fueron asesinadas en la comuna de Gros-Morne, en el departamento haitiano de Artibonite, en un ataque atribuido a integrantes de la pandilla Kokorat San Ras, ocurrido después de un operativo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas.
De acuerdo con el alcalde de la localidad, Hubert Cénéac, una unidad de Sri Lanka que participa en la fuerza internacional había expulsado horas antes a integrantes del grupo armado que instalaban puestos de cobro ilegales en la zona. Posteriormente, los hombres armados habrían regresado para tomar represalias contra la población.
El ataque dejó viviendas incendiadas y disparos en distintas zonas de Gros-Morne, considerado uno de los bastiones de Kokorat San Ras. La violencia refleja la expansión de las actividades de las pandillas fuera de Puerto Príncipe y hacia Artibonite, una de las principales regiones agrícolas del país.
La crisis ocurre mientras Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad evalúan la continuidad de la GSF. La fuerza fue autorizada inicialmente por un periodo de 12 meses y cuenta con apoyo logístico y operativo de la ONU; su mandato enfrenta ahora una decisión de renovación.
La ONU estima que alrededor de 1.47 millones de personas permanecen desplazadas dentro de Haití, mientras las organizaciones internacionales advierten que la violencia armada continúa afectando el acceso a servicios básicos y la asistencia humanitaria.









