El océano Ártico aumentó hasta 6.7 °C en algunas zonas en cuatro décadas, mientras el hielo marino retrocede y deja expuestas costas, infraestructura y fauna.
Los océanos polares están experimentando una transformación acelerada debido al calentamiento global, con efectos cada vez más visibles sobre los ecosistemas y las comunidades asentadas en las regiones árticas y antárticas, advirtió un informe del servicio europeo Copernicus Marine.
El reporte señala que la temperatura superficial del océano Ártico aumentó 4.2 °C entre 1982 y 2024, equivalente a un incremento de aproximadamente un grado por década, muy por encima del promedio registrado en los océanos del planeta durante el mismo periodo.
En algunas regiones el calentamiento es todavía más extremo. En el mar de Kara, frente a las costas de Rusia, la temperatura superficial aumentó 6.7 °C en 40 años, reflejo de la rapidez con la que está cambiando el Ártico.
El incremento de las temperaturas ha acelerado también la pérdida del hielo marino, cuya superficie se redujo 17% en 42 años. Cada década desaparecen alrededor de 490 mil kilómetros cuadrados de banquisa, una superficie cercana a la extensión territorial de España.
La disminución del hielo, combinada con el deshielo del permafrost y el consecuente hundimiento del suelo, deja las costas más expuestas al oleaje y la erosión. De acuerdo con especialistas de Mercator Ocean International, cerca de 60% de las infraestructuras costeras del Ártico ya son vulnerables a estos fenómenos y al aumento del nivel del mar.
En la Antártida, la pérdida de hielo también representa una amenaza para la fauna. La reducción récord de la banquisa registrada en 2022 coincidió con graves problemas reproductivos entre los pingüinos emperador, cuyas crías pueden morir de frío o ahogarse cuando el hielo desaparece antes de tiempo.
El informe advierte que, si las actuales tasas de pérdida de hielo continúan, más de 90% de las colonias de pingüinos emperador podrían estar prácticamente extintas para 2100. La especie fue clasificada recientemente como “en peligro”.








