El presidente estadounidense visitará Texas y Oklahoma.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició una nueva jornada de movilización política en estados tradicionalmente republicanos con el objetivo de fortalecer a su partido de cara a las elecciones legislativas de medio mandato del próximo 3 de noviembre.
Trump viajará este jueves a Texas y Oklahoma, dos bastiones republicanos donde tiene previsto visitar una fábrica en Denton y encabezar un mitin en Durant. Aunque en ambos estados se prevén triunfos republicanos, el mandatario busca garantizar una alta participación de sus simpatizantes ante el riesgo de que el partido pierda el control del Congreso.
Al ser cuestionado sobre la razón de visitar estos territorios, Trump afirmó que ganó ampliamente las elecciones presidenciales y señaló que ahora busca asegurar una victoria republicana en los comicios legislativos.
La guerra que Estados Unidos mantiene con Irán desde el pasado 28 de febrero comienza a convertirse en uno de los principales factores de preocupación para los republicanos. El conflicto ha provocado un incremento en los precios de los combustibles, mientras que el bloqueo del estrecho de Ormuz mantiene la incertidumbre sobre el mercado energético.
}Una encuesta del Centro de Investigación de Asuntos Públicos Associated Press-NORC señala que 65% de los estadounidenses responsabiliza a las políticas de Trump por el aumento del costo de vida.

Trump, sin embargo, rechazó la idea de que la guerra pueda perjudicar electoralmente a su partido y sostuvo que las acciones militares deberían favorecerlo, al considerar que Estados Unidos ha impedido que Irán desarrolle un arma nuclear. También afirmó que los precios del petróleo disminuirán una vez concluido el conflicto.
Mientras tanto, el vicepresidente JD Vance realiza actividades políticas en Florida, otro estado de fuerte presencia republicana, donde distintos sondeos han registrado una disminución del respaldo entre los votantes latinos, en medio de las políticas de redadas y deportaciones impulsadas por la administración.
Las tensiones también han comenzado a reflejarse dentro del propio Partido Republicano. La congresista de Florida María Elvira Salazar, quien busca conservar su escaño, ha cuestionado recientemente la política migratoria de Trump y afirmó que el mandatario ha ido “demasiado lejos”.
El presidente, por su parte, reconoció que su Gobierno enfrenta dificultades para comunicar sus resultados a los electores. Durante una ceremonia por el Mes de la Herencia Hispana, llamó a los latinos a participar en las elecciones y admitió que la administración necesita mejorar la forma en que transmite su mensaje.
Con las elecciones de medio mandato cada vez más cerca, la Casa Blanca intensifica sus esfuerzos para movilizar a los votantes republicanos, mientras factores como el conflicto con Irán, el costo de vida y la política migratoria ocupan un lugar central en el debate electoral.








