Figure destruyó parte de su antigua flota de robots F.02 en una espectacular operación inspirada en “Terminator 2”.
La empresa estadounidense de robótica Figure encontró una peculiar manera de retirar sus antiguos robots humanoides F.02: enviarlos directamente a un horno de acero fundido en una acería de Finlandia.
La decisión tuvo como objetivo proteger la propiedad intelectual de la compañía y liberar espacio para acelerar la fabricación de una nueva generación de robots. Desmontar cada unidad habría requerido demasiado tiempo, por lo que Figure pidió propuestas para deshacerse de ellas.
La idea más llamativa llegó de una fuente inesperada: Arnold Schwarzenegger, quien sugirió fundir los robots como referencia a la icónica escena final de Terminator 2: El juicio final, donde el personaje T-800 se sacrifica en una caldera de acero para evitar que su tecnología caiga en manos equivocadas.
Figure contactó inicialmente a varias acerías de Estados Unidos y México, pero ninguna aceptó el procedimiento debido a los riesgos asociados con las baterías de litio. Finalmente, una fundición de Imatra, Finlandia, aceptó recibir los robots.
Antes de enviarlos al horno, los ingenieros entrenaron a los F.02 para realizar saltos autónomos y precisos. Para ello desarrollaron un modelo de IA basado en movimientos de especialistas cinematográficos. Posteriormente, los robots fueron trasladados a Finlandia y lanzados al horno de arco eléctrico de 75 toneladas.
La empresa aseguró que casi todos los F.02 fueron destruidos y que conservará algunas unidades. Incluso planea fabricar objetos conmemorativos con el metal obtenido de los robots fundidos.
Aunque Figure utilizó IA para entrenar a los robots, aclaró que el video promocional no fue generado mediante inteligencia artificial: las acrobacias fueron realizadas realmente por las máquinas y grabadas durante la operación.









