La Presidencia kosovar tiene principalmente funciones ceremoniales, pero la falta de acuerdo para elegir al jefe de Estado había mantenido paralizado el escenario político.
El Parlamento de Kosovo consiguió finalmente elegir a una nueva presidenta y evitó la disolución automática de la Cámara, que habría obligado al país a celebrar sus cuartas elecciones legislativas en menos de dos años.
Los diputados eligieron a Justina Shiroka Pula después de que el gobierno del primer ministro, Albin Kurti, alcanzara un acuerdo con la oposición para reunir la mayoría de dos tercios necesaria.
El entendimiento permitió desbloquear una crisis política que amenazaba con llevar nuevamente a los kosovares a las urnas. Los legisladores tenían como fecha límite este miércoles para elegir al jefe del Estado; de no conseguirlo, el Parlamento habría quedado disuelto automáticamente.
El respaldo opositor llegó después de que el gobierno de Kurti aprobara una ley destinada a limitar las competencias de un tribunal especial de crímenes de guerra, que recientemente condenó a cuatro antiguos integrantes del Ejército de Liberación de Kosovo.
La Presidencia kosovar tiene principalmente funciones ceremoniales, pero la falta de acuerdo para elegir al jefe de Estado había mantenido paralizado el escenario político.
Las últimas elecciones legislativas se celebraron el pasado 7 de junio, después de que el Parlamento fuera disuelto tras otro intento fallido de elegir presidente.
El Tribunal Constitucional, con sede en Pristina, había establecido el 6 de octubre como fecha límite para resolver la elección presidencial. El acuerdo alcanzado permitió evitar una nueva convocatoria electoral y puso fin, al menos temporalmente, al bloqueo político que enfrentaba Kosovo.









