El ECDC monitorea el caso de una trabajadora de laboratorio fallecida en Irkutsk, aunque hasta ahora no existen evidencias de transmisión sostenida entre personas.
Las autoridades sanitarias europeas mantienen bajo vigilancia la situación en Irkutsk, Siberia, después de la muerte de una trabajadora de un laboratorio que investigaba patógenos peligrosos y cuyo fallecimiento estaría relacionado con un posible caso de peste neumónica.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) informó este 6 de octubre que, con la información disponible hasta el momento, no existen reportes de casos secundarios ni evidencias de transmisión sostenida entre humanos que indiquen una propagación de la enfermedad.
La peste neumónica es una infección grave causada por Yersinia pestis y puede transmitirse mediante gotas respiratorias, principalmente cuando existe contacto cercano y prolongado con una persona que presenta síntomas.
Aunque la enfermedad requiere atención médica inmediata, el ECDC señala que puede tratarse eficazmente con antibióticos disponibles en la Unión Europea y que no se han registrado casos de peste en el bloque durante décadas.
El caso también provocó una alerta por parte de Estados Unidos, mientras que el Kremlin pidió a la población evitar especulaciones y consultar únicamente la información proporcionada por las autoridades sanitarias rusas.
Hasta ahora, las autoridades rusas han descrito el fallecimiento como un caso de neumonía de etiología no establecida, por lo que la presencia de peste neumónica no ha sido confirmada públicamente.
Ante la sospecha, el ECDC recomienda que los pacientes potencialmente afectados sean aislados y reciban tratamiento especializado, mientras que las personas que hayan tenido contacto estrecho deben ser identificadas y vigiladas.
La situación continúa bajo observación internacional. Por ahora, el organismo europeo considera que no hay evidencia de una transmisión sostenida que implique una propagación amplia de la enfermedad.








