La medida del gobierno de Donald Trump contempla que las universidades paguen la tarifa por cada estudiante que ingrese al programa laboral OPT.
El gobierno de Estados Unidos propuso imponer una tarifa de 70 mil dólares por cada estudiante internacional que solicite incorporarse al programa de Capacitación Práctica Opcional (OPT), mecanismo que permite a alumnos extranjeros trabajar en empleos relacionados con sus estudios.
La propuesta del Departamento de Seguridad Nacional establece que las universidades tendrían que cubrir 70 mil dólares por la solicitud inicial y otros 30 mil dólares en caso de renovación. El programa permite generalmente trabajar durante un año después de concluir los estudios, mientras que los graduados de carreras STEM pueden obtener hasta dos años adicionales de autorización laboral.

La iniciativa ha generado preocupación entre universidades y organizaciones vinculadas con la educación internacional, debido a que podría incrementar considerablemente el costo de contratar estudiantes extranjeros. También podría afectar a empresas tecnológicas y otros sectores que recurren a estos egresados para cubrir puestos especializados.
La organización NAFSA advirtió que una medida de este tipo podría desalentar la llegada de talento internacional y afectar la innovación, el crecimiento económico y la formación de trabajadores especializados en Estados Unidos.
El Departamento de Seguridad Nacional, por su parte, sostiene que la tarifa busca combatir el fraude y los abusos relacionados con el sistema migratorio y evitar que el programa sea utilizado como una vía para contratar mano de obra extranjera de bajo costo.

La propuesta estará abierta a comentarios públicos durante 60 días antes de que el gobierno determine si la convierte en una medida definitiva. Además, universidades y grupos empresariales podrían recurrir a los tribunales para impugnarla.
La iniciativa forma parte de una política migratoria más amplia de la administración Trump, que ha endurecido las condiciones para estudiantes extranjeros y ha impulsado cambios en las reglas que regulan su permanencia y autorización laboral en territorio estadounidense.








