El granizo y las fuertes ráfagas de viento provocaron daños materiales e interrupciones eléctricas.
Una potente tormenta acompañada de granizo de gran tamaño, lluvias intensas y fuertes ráfagas de viento causó importantes daños materiales en Paraguay, especialmente en Asunción y localidades del departamento Central. El fenómeno sorprendió a los habitantes y dejó automóviles con parabrisas destrozados, carrocerías abolladas y afectaciones en viviendas.
Videos difundidos en redes sociales mostraron calles inundadas y enormes piedras de hielo golpeando vehículos estacionados. Algunos residentes compararon el tamaño del granizo con pelotas de golf o tenis, aunque hasta el momento no se ha establecido oficialmente el diámetro máximo que alcanzaron.
San Lorenzo fue una de las localidades afectadas. Habitantes de barrios como La Encarnación, Barcequillo, Miraflores, Ñu Porã y San Rafael reportaron daños en sus automóviles. Una vecina de Miraflores relató que la tormenta avanzó tan rápido que no tuvieron tiempo de resguardar sus vehículos.

El temporal también ocasionó interrupciones en el suministro eléctrico. La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) informó que 58 líneas quedaron fuera de servicio durante la tarde y noche del sábado. Posteriormente, la institución reportó que 39 ya habían sido restablecidas, mientras continuaban las labores para recuperar la energía en las zonas afectadas.
La Dirección de Meteorología e Hidrología había emitido una alerta por tormentas severas, con pronóstico de lluvias intensas, granizo y ráfagas de viento que podían alcanzar o superar los 100 kilómetros por hora.
El director del organismo, Eduardo Mingo, explicó que estas tormentas son habituales durante la primavera en el Cono Sur, cuando se desarrollan sistemas capaces de generar fenómenos meteorológicos intensos. También señaló que El Niño podría influir en la intensidad de las precipitaciones.
El episodio dejó en evidencia los riesgos que representan las tormentas severas, particularmente por la velocidad con la que pueden desarrollarse y la capacidad del granizo para causar daños en vehículos, viviendas e infraestructura eléctrica.









