Las fuerzas rusas lanzaron una decena de bombas sobre un inmueble donde civiles recibían ayuda humanitaria en la región de Zaporiyia; continúan las labores de rescate.
Al menos 18 personas murieron tras un ataque ruso contra una escuela en la localidad de Komishuvaja, en la región ucraniana de Zaporiyia, donde civiles se encontraban reunidos para recibir ayuda humanitaria, informó el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
De acuerdo con el mandatario, las fuerzas rusas lanzaron alrededor de diez bombas aéreas contra el inmueble y sus alrededores. Algunos de los explosivos también impactaron en un refugio donde varias personas buscaban protegerse de los bombardeos.
Zelenski señaló que las labores de emergencia continuaban para localizar posibles sobrevivientes y recuperar a las víctimas. Asimismo, acusó a las fuerzas rusas de conocer que el lugar era utilizado regularmente para distribuir asistencia a los habitantes que permanecen en la zona.

El presidente ucraniano calificó el ataque como una nueva señal de que Moscú no está dispuesto a reducir las hostilidades y pidió a la comunidad internacional responder con medidas contundentes.
El bombardeo ocurrió después de una tregua de seis días acordada por ambos bandos en el frente de Jersón, destinada a facilitar la evacuación de civiles en Oleshki. Para Zelenski, esa pausa representaba una oportunidad para avanzar hacia nuevos acuerdos humanitarios y abrir la posibilidad de reducir el conflicto.
Sin embargo, el ataque en Zaporiyia volvió a elevar las tensiones y puso en duda los avances para establecer mecanismos de protección a la población civil, que continúa expuesta a los enfrentamientos en las regiones cercanas al frente de guerra.








