Pionyang acusa a Seúl de haber disparado a pocos metros de la frontera entre ambos territorios.
Corea del Norte acusó a su vecino del Sur de cometer una grave provocación por realizar esta semana varios disparos de advertencia a un grupo de sus soldados que estaban trabajando en la construcción de una barrera cerca de la frontera.
Afirmó Pionyang que durante este incidente, militares surcoreanos dispararon más de diez tiros de advertencia con una ametralladora de gran calibre de 12,7 milímetros.
El teniente coronel Ko Jong-chol, subjefe del Estado Mayor General del Ejército norcoreano emitió un comunicado en donde señala: “Este grave preludio llevaría inevitablemente la situación en la zona fronteriza sur, donde un gran número de fuerzas se encuentran estacionadas en confrontación, a una fase incontrolable, y el ejército de la RPDC está monitorizando la situación actual”.
Sin embargo, y como respuesta el Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS) publicó un comunicado respecto a las acusaciones del Norte confirmando el episodio, aunque sin ofrecer detalles concretos sobre la ráfaga de disparos, y señaló que tuvieron ligar después de que varios soldados que trabajaban dentro de la Zona Desmilitarizada (DMZ) cruzaran la Línea de Demarcación Militar (LDM) que separa Sur y Norte.
En este comunicado, Seúl afirmó que el ejército surcoreano está vigilando de cerca los movimientos del ejército norcoreano.
Pero Pionyang ha explicado que sus soldados estaban realizando trabajos en el marco de un proyecto para construir una barrera para bloquear permanentemente la frontera sur con el país vecino como parte de las labores habituales de refuerzo fronterizo.
Este proyecto comenzó en 2023, cuando Kim Jong-un emitió un comunicado, en donde declaró las relaciones intercoreanas como una entre dos Estados que son hostiles el uno con el otro.
“Separar completamente el territorio donde la RPDC ejerce su soberanía del Corea del Sur, es un compromiso para eliminar el factor de tensión creciente en la zona fronteriza sur, de gran importancia militar, y garantizar un entorno estable, de modo que no represente una amenaza para nadie”, aseguró Ko Jong-chol en su comunicado.
El militar norcoreano criticó el hecho, ya que señaló que emitieron avisos a las fuerzas estadounidenses estacionadas en el Sur de sus planes de realizar labores del proyecto para evitar malentendidos y conflictos fortuitos en la frontera, pese a lo que considera que los actos de provocación que irritan a nuestro personal persisten y, peor aún, se vuelven más violentos y aumentan de forma explosiva.
Ko Jong-chol agregó que el reciente incidente se ha producido, además, coincidiendo con los ejercicios militares conjuntos Ulchi Freedom Shield que Corea del Sur y Estados Unidos están desarrollando en la península, y señaló a lo que ven como cierto grado de programación en lo sucedido, lo que no puede sino interpretarse como una provocación premeditada y deliberada destinada a generar un conflicto militar de principio a fin.
“Si persiste la restricción u obstrucción del proyecto, sin relación con su carácter militar, nuestro ejército lo considerará una provocación militar deliberada y tomará las contramedidas correspondientes”, añadió el teniente coronel norcoreano.









