-Starmer elogió los acuerdos como “simbólicos” del rumbo que ha tomado la relación bilateral.
El primer ministro británico, Keir Starmer, insistió en que Reino Unido tiene mucho que ofrecer a China, después de que sus intentos por estrechar los lazos durante su visita al gigante asiático provocaran advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump.
El viaje de Starmer a China, el primero de un jefe de Gobierno británico en ocho años, sigue los pasos de otros líderes occidentales que buscan contrarrestar la creciente volatilidad de las políticas estadounidenses.
Los dirigentes de Francia, Canadá y Finlandia han acudido en seguidilla a Pekín en las últimas semanas, mientras han rechazado las intenciones de Trump de apoderarse de Groenlandia y sus amenazas arancelarias contra los aliados de la OTAN.
Preguntado por periodistas sobre la posibilidad de que Reino Unido haga negocios con China, el presidente estadounidense advirtió que es muy peligroso que hagan eso.
Starmer se reunió con los principales líderes chinos, entre ellos el presidente Xi Jinping y el primer ministro Li Qiang, y ambas partes destacaron la necesidad de estrechar sus relaciones.
El líder británico dijo a los representantes empresariales de Reino Unido y China el viernes por la mañana que ambas partes habían entablado un diálogo cordial y logrado avances reales.
“Reino Unido tiene mucho que ofrecer”, afirmó en un breve discurso pronunciado en un foro empresarial binacional celebrado en el Banco de China.
Las reuniones del día anterior proporcionaron justo el nivel de compromiso que esperábamos, dijo Starmer, que firmó una serie de acuerdos, entre los que se incluye la exención de visado para los titulares de pasaportes británicos que visiten territorio chino durante menos de 30 días.
También pactos para la cooperación en la lucha contra las cadenas de suministro utilizadas por los traficantes de migrantes, así como en las exportaciones británicas a China, la salud y el fortalecimiento de una comisión comercial entre Reino Unido y el país asiático.
China también acordó reducir los aranceles sobre el whisky británico del 10% al 5%, según Downing Street.
Starmer elogió los acuerdos como “simbólicos” del rumbo que ha tomado la relación bilateral.
Las relaciones entre China y Reino Unido se habían deteriorado desde 2020, cuando Pekín impuso una severa ley de seguridad nacional en Hong Kong y tomó medidas enérgicas contra los activistas prodemocráticos en la antigua colonia británica.









