-Reacciones surgen incluso entre aliados conservadores tras declaraciones y polémica imagen del presidente estadounidense.
La controversia entre el presidente Donald Trump y el papa León XIV ha escalado en las últimas horas, generando una fuerte reacción, incluso entre sectores católicos conservadores tradicionalmente cercanos al mandatario.
El conflicto se intensificó luego de que Trump criticara al pontífice, a quien calificó como “demasiado liberal” y “blando con el delito”, además de difundir una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece representado con rasgos similares a una figura cristológica, lo que provocó indignación en distintos sectores religiosos.
Más allá de la polémica en redes sociales, el descontento ha crecido entre aliados católicos del presidente, quienes también han expresado preocupación por su postura frente a la guerra en Irán, un tema que ha marcado la agenda internacional en las últimas semanas.
El obispo Joseph Strickland, identificado con posturas conservadoras, lanzó un mensaje crítico al señalar que “no debemos buscar la guía en un líder nacional, sino en Cristo”, en lo que fue interpretado como un llamado de atención hacia el liderazgo político.
Desde el Vaticano, la postura ha sido firme. Autoridades eclesiásticas han subrayado que el papa León XIV no confronta a una figura política en particular, sino que mantiene una posición basada en principios frente al conflicto bélico.
En ese sentido, el reverendo Antonio Spadaro explicó que las declaraciones del pontífice buscan establecer un “límite moral” ante la guerra, especialmente tras las advertencias de Trump sobre las consecuencias del conflicto en Irán.
Aunque se han mantenido canales de diálogo en ámbitos diplomáticos, la tensión pública ha abierto un nuevo frente de fricción entre el liderazgo político estadounidense y sectores religiosos, además de generar cuestionamientos sobre el impacto de estas posturas en su propia base de apoyo.
La difusión de la imagen con inteligencia artificial, en particular, ha sido uno de los puntos más polémicos, al considerarse un factor que podría profundizar el distanciamiento entre el presidente y parte de sus simpatizantes.









