El país enfrenta una nueva crisis climática con comunidades devastadas y alerta por más tormentas
Al menos 18 personas perdieron la vida en Kenia tras un fin de semana marcado por intensas lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra que han afectado múltiples regiones.
Las autoridades confirmaron que las precipitaciones provocaron el colapso de viviendas, daños en infraestructura y el desplazamiento de numerosas familias, principalmente en zonas del centro y oeste del país.
Los deslaves han golpeado con fuerza regiones como Tharaka Nithi, Elgeyo-Marakwet y Kiambu, complicando las labores de rescate y atención a damnificados.
Equipos de emergencia continúan desplegados en las zonas afectadas, mientras el gobierno ha pedido a la población extremar precauciones ante el riesgo latente de nuevos incidentes.
El Departamento Meteorológico advirtió que las lluvias persistirán, acompañadas de tormentas eléctricas y fuertes vientos, lo que podría agravar la situación.
Cabe recordar que entre febrero y marzo pasados, fenómenos similares dejaron más de un centenar de víctimas mortales, evidenciando la vulnerabilidad del país ante eventos climáticos extremos.








