Tras un juicio de dos días, el jugador quedó libre de los señalamientos de Jamila Adams por supuestas agresiones sufridas.
El exreceptor de los Patriots de Nueva Inglaterra, Stefon Diggs, fue declarado “no culpable” de agredir a su chef personal, tras un juicio que se resolvió en apenas dos días.
El caso se centró en un supuesto incidente ocurrido el 2 de diciembre en su casa en Dedham. La denunciante, Jamila Adams, aseguró que el jugador la abofeteó y estranguló durante una discusión; sin embargo, la defensa negó los hechos y cuestionó su credibilidad.
Los abogados de Diggs argumentaron que no existían pruebas físicas ni testimonios sólidos que confirmaran la agresión, mientras que la fiscalía sostuvo que el caso dependía del relato de la víctima y del contexto de una relación “compleja”, que incluía vínculos personales y laborales.
Durante el juicio también se expusieron disputas económicas entre ambas partes. La defensa señaló que las exigencias de pago de Adams aumentaron con el tiempo, lo que, a su juicio, debilitaba su versión.
Testigos cercanos al jugador afirmaron no haber visto lesiones en la denunciante tras el presunto incidente, aunque los fiscales cuestionaron su imparcialidad por posibles intereses económicos.
Tras deliberar, el jurado falló a favor de Diggs, cerrando un caso marcado por versiones encontradas y falta de evidencia concluyente.









