En una carta, el saliente funcionario abogó por un debate sobre el liderazgo laborista.
El ministro británico de Salud, Wes Streeting, considerado posible rival de Keir Starmer para liderar el Partido Laborista, anunció su dimisión, lo que lo convierte en una seria amenaza para la continuidad del primer ministro en su puesto. El movimiento, además, recrudece la crisis en el seno del Gobierno laborista, tras la debacle electoral sufrida por el partido en las elecciones locales del 7 de mayo.
En un comunicado, el hasta ahora ministro aseguró que, debido a los resultados de las votaciones de la semana pasada, está claro que Starmer no podrá liderar la formación de cara a los comicios de 2029.
Por ello, abogó por un debate sobre el liderazgo con el mejor rango de candidatos posible. Streeting, de 43 años, ha sonado en los últimos días como uno de los posibles candidatos a sustituir a Starmer.
En el texto de su dimisión, Streeting defendió las fortalezas de Starmer como líder, tras haber llegado al poder en julio de 2024 con una mayoría absoluta; ensalzó su coraje a nivel internacional y valoró su determinación a la hora de mantener al Reino Unido fuera de la guerra en Irán, para después enumerar todas sus debilidades.
Aseguró que la debacle electoral es resultado de la impopularidad del Ejecutivo laborista de Starmer y de los errores individuales cometidos, como la decisión de recortar ayudas para los jubilados, que han dejado al país sin saber qué es lo que el partido defiende realmente.
Streeting es el primer ministro del gabinete de Starmer que anuncia su dimisión, lo que pone en una situación muy difícil al actual jefe del Gobierno británico, mientras entre los laboristas crece la división interna entre los que piden su dimisión inmediata o que establezca un plan de salida y los que todavía lo respaldan como líder.









