Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel de Barinas y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda.
Cientos de prisioneros tomaron la cárcel de Barinas, en el oeste de Venezuela, para denunciar “torturas” por parte de las autoridades carcelarias y exigir la destitución del director del penal.
Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda. En algunas se podía leer “SOS”, “Nos torturan” o “No más tortura”. Varios presos tenían el rostro cubierto.
Grandes columnas de humo se elevaban del Internado Judicial de Barinas (Injuba), ubicado en la tierra natal del fallecido expresidente Hugo Chávez, a unos 500 kilómetros de Caracas. Los presos incendiaron, entre otras cosas, colchones y sábanas.
Agentes cubiertos con escudos rodearon la estructura. Decenas de familiares aguardan ansiosos a las afueras del penal.
Yelitza Arrollo dijo que desde el 8 de mayo no ha tenido noticias de su hijo preso en esa cárcel. “Me lo tienen encerrado, golpeado, están sufriendo, porque los están golpeando demasiado feo, torturados, les echan agua fría, les meten corriente, les meten candela, los maltratan demasiado, queremos la destitución del director”, afirmó a las afueras de la prisión.
Los familiares también afirmaron que hay varios prisioneros heridos.
Los reos aseguran haber sido víctimas de golpizas y torturas, indicó la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP). También han sido sometidos a requisas violentas, durante las cuales les destruyen sus pertenencias dentro de las celdas.
Según el OVP, 1.200 hombres y más de 100 mujeres se declararon en huelga en esta prisión.
Durante años, activistas han denunciado hacinamiento, un precario suministro de alimentos y falta de atención médica en las cárceles venezolanas. También denuncian retrasos procesales y violaciones sistemáticas de derechos humanos.









