Las protestas contra el presidente Rodrigo Paz cumplen 19 días y agravan el desabasto, la tensión social y los enfrentamientos en carreteras.
Bolivia amaneció con 59 bloqueos carreteros activos en seis regiones del país, luego del fracaso de un nuevo operativo policial y militar que buscaba liberar una de las principales rutas entre La Paz y Oruro, tomada por manifestantes desde hace casi tres semanas.
Las protestas, encabezadas por campesinos aimaras, sectores de la Central Obrera Boliviana y simpatizantes del expresidente Evo Morales, exigen la renuncia del mandatario Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace apenas seis meses en medio de una fuerte crisis política y económica.
El operativo denominado “Corredor humanitario con banderas blancas” intentó abrir paso a cientos de camiones varados con alimentos, combustible e insumos médicos; sin embargo, fue repelido por manifestantes con piedras y cargas de dinamita, generando nuevos enfrentamientos y tensión en las carreteras del altiplano.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció que la caravana oficial sufrió varias emboscadas durante el trayecto y confirmó que su vehículo resultó dañado tras ataques de manifestantes.
La crisis ya provoca severa escasez y aumento de precios en ciudades como La Paz, El Alto y Oruro, mientras cientos de transportistas permanecen varados desde hace días. En ese contexto, el presidente Paz aseguró que seguirá apostando al diálogo, aunque advirtió que la Constitución permite aplicar medidas extraordinarias como un posible estado de excepción si la situación continúa escalando.









