La cadena hotelera canadiense dejará de operar en la isla tras el desplome del turismo y la falta de condiciones para el sector.
La cadena hotelera canadiense Blue Diamond, considerada la tercera mayor operadora extranjera en Cuba, confirmó el cese total de sus operaciones en la isla, donde gestionaba alrededor de 15 establecimientos turísticos en destinos clave como La Habana, Varadero y Cayo Largo del Sur.
Aunque la empresa no ha emitido un anuncio oficial detallado, la decisión ha sido difundida por medios oficiales y estaría vinculada a la profunda crisis económica que atraviesa Cuba, así como a la caída sostenida del turismo internacional y la falta de perspectivas de recuperación del sector.
Blue Diamond operaba bajo marcas como Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance, y en los últimos años había sido una de las pocas cadenas extranjeras en ampliar su presencia en la isla. Sin embargo, desde febrero pasado ya había iniciado una reducción progresiva de sus operaciones, en medio de problemas de abastecimiento energético y la suspensión de rutas aéreas canadienses hacia Cuba por falta de combustible.
Entre las aerolíneas afectadas se encuentra Sunwing Airlines, vinculada al mismo grupo empresarial, lo que contribuyó a debilitar aún más el flujo turístico desde Canadá, históricamente el principal mercado emisor de visitantes a la isla.
La salida de la hotelera también ocurre en un contexto de creciente presión internacional, ante la cercanía del plazo impuesto por Estados Unidos para que empresas extranjeras rompan vínculos con entidades cubanas relacionadas con el conglomerado estatal GAESA, lo que ha acelerado el replanteamiento de inversiones en el país.
El turismo ha sido uno de los pilares económicos de Cuba, aunque fuertemente afectado desde la pandemia. En 2025, Canadá representaba más del 40% de los visitantes extranjeros, aunque las cifras han caído de forma significativa en el último año.









