La medida aún no es definitiva y forma parte de una revisión comercial.
Estados Unidos propuso la imposición de un nuevo arancel del 10% a socios comerciales como México, Canadá y la Unión Europea, bajo el argumento de que no habrían adoptado medidas suficientes contra la importación de productos elaborados con trabajo forzoso.
La iniciativa fue presentada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que plantea gravámenes diferenciados a 60 economías en el marco de una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
De acuerdo con la propuesta, además de México, Canadá y la Unión Europea, otros socios como Reino Unido y Taiwán también enfrentarían un arancel del 10%, mientras que países como China, Brasil, India, Japón y Corea del Sur serían sujetos a tasas de hasta 12.5%.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó que la falta de acciones suficientes contra el trabajo forzoso genera condiciones de competencia desigual para los trabajadores estadounidenses, por lo que consideró necesario endurecer las medidas comerciales.
La USTR informó que la propuesta se encuentra en fase de consulta pública, con recepción de comentarios hasta el 6 de julio, seguida de audiencias antes de emitir una decisión final.
En respuesta, la Secretaría de Economía de México señaló que el Gobierno federal trabajará con Estados Unidos para presentar argumentos que eviten la aplicación del arancel, al tiempo que subrayó que la medida no es definitiva y aún está sujeta a revisión.
La dependencia indicó que el proceso contempla un periodo de diálogo bilateral en el marco del T-MEC, así como mesas de negociación en las próximas semanas.









