Anunció una alianza con la empresa estadounidense para incrementar la generación de energía y enfrentar una crisis que mantiene apagones diarios en gran parte del país.
Venezuela dio un paso importante en su intento por recuperar el servicio eléctrico nacional al firmar un acuerdo estratégico con la empresa estadounidense General Electric, con el que busca modernizar la infraestructura energética y reducir los frecuentes apagones que afectan a millones de ciudadanos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que el convenio permitirá recuperar mil megavatios de capacidad eléctrica durante los primeros dos años y superar los 5 mil megavatios adicionales en un plazo de cuatro años.
La alianza forma parte de un plan integral para estabilizar el sistema eléctrico, considerado clave para la recuperación económica del país y para el fortalecimiento de sectores estratégicos como la industria petrolera.
Especialistas han advertido que el déficit energético limita el crecimiento productivo de Venezuela, donde amplias regiones continúan registrando cortes de energía que pueden prolongarse hasta diez horas diarias.
Representantes de General Electric realizaron durante varias semanas una evaluación técnica de la infraestructura venezolana, tanto en generación hidroeléctrica como térmica, con el objetivo de definir las acciones prioritarias para su rehabilitación.
El acuerdo coincide con el debate legislativo de una reforma que permitiría una mayor participación de inversión privada en el sector eléctrico, una medida que busca acelerar la recuperación de un sistema afectado durante años por falta de mantenimiento e inversión.
Las autoridades consideran que este proyecto representa uno de los esfuerzos más importantes de los últimos años para garantizar un suministro eléctrico más estable y confiable para la población venezolana.









