El presidente brasileño no acudió al primer debate presidencial y prefirió una entrevista televisiva.
El primer debate presidencial rumbo a las elecciones de Brasil se realizó este domingo sin la presencia de los dos principales aspirantes: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. A última hora también se retiró el exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema.
Mientras sus atriles permanecían vacíos en el estudio, Lula decidió participar en una entrevista con TV Record, transmitida de manera simultánea al debate, donde expresó su “nostalgia” por las campañas electorales del pasado y criticó el deterioro de la discusión política, particularmente en redes sociales.
El mandatario recordó su participación en las elecciones de 1989, una de las primeras contiendas presidenciales por voto directo después del fin del régimen militar. Afirmó que desde entonces la calidad del debate político ha disminuido y cuestionó que algunas personas consideren que la popularidad en internet es suficiente para aspirar a la Presidencia.
“Ser presidente es otra cosa. Es tomar decisiones sobre asuntos serios”, sostuvo Lula, quien busca un cuarto mandato no consecutivo.
El presidente también advirtió que las redes sociales pueden permitir que personas con conductas delictivas obtengan mayor visibilidad que ciudadanos honestos. Sin embargo, defendió la participación electoral y llamó a la población a no alejarse de la política.
El debate, organizado por el Grupo Bandeirantes y un consorcio de medios, terminó reuniendo únicamente a tres candidatos: el ultraderechista Renan Santos, el conservador Ronaldo Caiado y el médico Augusto Cury. Santos aprovechó las ausencias para acusar a Lula y Flávio Bolsonaro de faltar al respeto a los brasileños.
De acuerdo con una encuesta de Datafolha, Lula encabeza actualmente las preferencias con 39% de intención de voto, frente a 33% de Flávio Bolsonaro, rumbo a la primera vuelta prevista para el 4 de octubre.









