La policía italiana detuvo a ocho personas tras desarticular una red que traficaba cocaína desde Sudamérica hacia Europa.
Las autoridades italianas detuvieron a ocho personas y mantienen bajo investigación a otras tres tras desmantelar una organización criminal dedicada al tráfico internacional de cocaína entre Sudamérica y Europa, considerada una de las redes de narcotráfico más activas que operaban en territorio italiano.
La operación, coordinada por la Dirección Distrital Antimafia de Roma con apoyo de cuerpos policiales especializados, permitió revelar que el grupo contaba con una estructura jerárquica bien definida y sofisticados métodos logísticos para importar grandes cargamentos de droga. De acuerdo con las investigaciones, la organización tenía capacidad para mover hasta 800 kilogramos de cocaína al año, obteniendo ganancias de varios millones de euros mediante su distribución en distintos países europeos.
Las pesquisas establecieron que la red mantenía estrechos vínculos con la poderosa mafia calabresa ‘Ndrangheta, considerada una de las principales organizaciones criminales del mundo en el tráfico de cocaína, así como con la Camorra italiana y la banda ecuatoriana Los Choneros, lo que le permitía asegurar el suministro de droga desde Sudamérica y facilitar su ingreso al mercado europeo a través de rutas que incluían Ecuador, España e Italia.
Al frente del esquema se encontraba un ciudadano colombiano identificado con el alias de “El Presidente”, quien presuntamente negociaba directamente con proveedores sudamericanos, coordinaba los precios de la cocaína y mantenía contacto con los principales compradores europeos. Otros integrantes eran responsables de la logística, el transporte, la distribución y el lavado de las ganancias ilícitas mediante empresas fachada, transferencias internacionales y el uso de criptomonedas para dificultar el rastreo del dinero.
Las autoridades detallaron que la cocaína era enviada principalmente por vía marítima oculta en contenedores de mercancías legales y, una vez en Europa, era trasladada por carretera en vehículos modificados con compartimentos secretos. Para evitar ser detectados, los integrantes utilizaban teléfonos encriptados, claves de comunicación y constantes cambios en las rutas de transporte.
Los investigadores señalaron que la operación representa un golpe importante contra las redes internacionales de narcotráfico que abastecen al mercado europeo; sin embargo, las indagatorias continúan para identificar a otros posibles colaboradores y determinar el alcance de la estructura criminal en otros países del continente.









