Emitió una advertencia a una empresa extranjera por su presunta participación en el uso de bienes confiscados en Cuba.
El gobierno de Estados Unidos envió una advertencia formal a una empresa extranjera no identificada por su posible vinculación con el tráfico de propiedades confiscadas en Cuba.
El Departamento de Estado señaló que los directivos de la compañía podrían enfrentar restricciones migratorias bajo la legislación estadounidense, como parte de las medidas para frenar este tipo de operaciones.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró que las visas son un privilegio y no un derecho, en referencia al endurecimiento de la política exterior hacia la isla.
Las acciones se enmarcan en la estrategia del gobierno de Donald Trump para ampliar las sanciones contra actores vinculados a la explotación de bienes expropiados en Cuba.
En paralelo, autoridades locales en Florida han revocado permisos a empresas relacionadas con exportaciones hacia la isla, mientras Washington refuerza restricciones contra entidades estatales cubanas y funcionarios del gobierno de Miguel Díaz-Canel.









