El Departamento de Justicia de Estados Unidos imputó a una red que habría operado con drones para ingresar drogas y teléfonos a al menos 10 cárceles en ocho estados.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó la acusación formal contra 12 personas por su presunta participación en una red de contrabando que utilizaba drones para introducir drogas, teléfonos celulares y otros objetos prohibidos en prisiones federales.
De acuerdo con las autoridades, los señalados habrían operado entre septiembre de 2023 y mayo de 2026, realizando al menos 38 vuelos ilegales que lograron introducir artículos ilícitos en 10 centros penitenciarios ubicados en ocho estados del país.
Las investigaciones señalan que los implicados operaban principalmente en torno a instalaciones como el Instituto Correccional Federal (FCI) de Atlanta, así como prisiones en Georgia, Virginia Occidental, Kentucky, Tennessee, Luisiana, Alabama y Misisipi, entre otros.
El Departamento de Justicia calificó el caso como la mayor acusación federal registrada hasta ahora relacionada con operaciones coordinadas mediante drones para el ingreso de contrabando en prisiones.
Según el informe, nueve de los acusados residían en Macon, Georgia, mientras que otros tres eran reclusos del sistema penitenciario federal y uno más provenía de Jacksonville, Florida.
Las autoridades explicaron que la Oficina Federal de Prisiones cuenta con sistemas de detección que emiten alertas cuando drones se acercan a sus instalaciones, registrando trayectorias, altitud y puntos de despegue para apoyar las investigaciones.









