El monarca británico se convierte en el primero en publicar sus declaraciones fiscales, en un ejercicio de transparencia sobre las finanzas de la familia real.
El rey Carlos III ha pagado más de 30 millones de libras esterlinas (alrededor de 34.8 millones de euros) en impuestos desde que asumió el trono en septiembre de 2022, de acuerdo con el informe anual sobre las finanzas de la monarquía británica difundido por el Palacio de Buckingham.
El documento, considerado uno de los más detallados publicados por la Casa Real en los últimos años, señala que el soberano realiza pagos voluntarios sobre ingresos, patrimonio y sucesiones conforme a un acuerdo establecido con el gobierno británico desde 1993, convirtiéndose en el primer monarca en hacer públicas sus contribuciones fiscales como muestra de transparencia.
Tan solo durante el ejercicio fiscal 2024-2025, Carlos III aportó alrededor de 12.9 millones de libras, cifra superior a los 11.7 millones registrados el año anterior. Los recursos provienen principalmente de los ingresos que genera el Ducado de Lancaster, patrimonio privado del monarca que financia parte de sus actividades oficiales y personales.
El reporte también destaca que el príncipe Guillermo, heredero al trono, ha contribuido con cerca de 20 millones de libras en impuestos desde que asumió el título de príncipe de Gales, derivados de las ganancias obtenidas a través del Ducado de Cornualles, siguiendo la misma política fiscal aplicada por la familia real.
Además del balance financiero, el informe ofrece detalles sobre la modernización de las residencias reales. El Palacio de Buckingham dejará de ser la residencia principal del rey una vez concluyan las obras de renovación previstas para finales de 2026. No obstante, el emblemático edificio continuará funcionando como sede administrativa de la monarquía y escenario de ceremonias oficiales, recepciones diplomáticas y eventos de Estado.
Como parte de esta reorganización, Carlos III y la reina Camila fijarán su residencia permanente en Clarence House, inmueble ubicado junto al Palacio de St. James y que ha sido su hogar desde antes de la coronación. Sin embargo, conservarán acceso a las áreas privadas del Palacio de Buckingham cuando sea necesario para el cumplimiento de sus actividades institucionales.
Las autoridades británicas señalaron que el proyecto de renovación busca modernizar las instalaciones, mejorar su eficiencia energética y ampliar el acceso del público a uno de los edificios más representativos de la monarquía, reforzando al mismo tiempo la política de apertura y transparencia impulsada por el reinado de Carlos III.









