Moscú busca confirmar un eventual suministro de armamento estadounidense a Kiev y advierte que podría afectar sus relaciones con Washington y Ankara.
Rusia exigió explicaciones formales a Estados Unidos y Turquía ante la posibilidad de que Ucrania reciba un nuevo paquete de armamento pesado que incluiría misiles tácticos ATACMS, lo que Moscú considera una medida que podría incrementar las tensiones y afectar sus relaciones diplomáticas con ambos países.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, señaló que Moscú busca conocer los detalles de un supuesto acuerdo mencionado en publicaciones vinculadas al Congreso estadounidense. Según la información citada por Rusia, el paquete contemplaría 12 lanzaderas, 70 misiles ATACMS y alrededor de 50 mil proyectiles.
Hasta ahora no se ha confirmado oficialmente que dicha transferencia haya sido concretada. Rusia sostiene que parte del material sería de fabricación estadounidense, pero estaría en poder de Turquía, por lo que su eventual entrega a un tercer país requeriría autorización de Washington.
Los ATACMS son misiles tácticos de largo alcance desarrollados por Estados Unidos y capaces de alcanzar objetivos militares situados a cientos de kilómetros. Washington comenzó a suministrar este tipo de armamento a Ucrania en 2023, como parte de sus paquetes de asistencia militar.
Zajárova advirtió que un eventual envío tendría consecuencias no sólo en el campo de batalla, sino también en las relaciones bilaterales de Moscú con Estados Unidos y Turquía. La funcionaria acusó a Kiev de buscar incrementar los ataques y cuestionó que algunos países participen simultáneamente en esfuerzos diplomáticos y en el suministro de armas.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, también ha solicitado recientemente explicaciones a Washington sobre un posible respaldo de inteligencia militar estadounidense a Ucrania para realizar ataques contra territorio ruso.
La controversia surge mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para reactivar las negociaciones entre Rusia y Ucrania. Turquía ha participado en distintas iniciativas de mediación, por lo que un eventual suministro de armamento podría convertirse en un nuevo punto de tensión en los esfuerzos para alcanzar una salida al conflicto.









