Una falla mecánica provocó que la aeronave cayera casi en vertical segundos después del despegue; familiares presenciaron el fatal accidente.
Una jornada que prometía ser de aventura terminó en tragedia luego de que una avioneta dedicada al paracaidismo se estrellara este domingo poco después de despegar del aeródromo de Nancy-Essey, en el noreste de Francia, dejando un saldo de 11 personas fallecidas.
De acuerdo con las autoridades francesas, la aeronave presentó una aparente falla mecánica apenas inició el ascenso, perdiendo estabilidad y precipitándose casi en caída libre antes de impactarse en un terreno ubicado en las inmediaciones del aeródromo.
El prefecto de la región de Meurthe-et-Moselle, Yves Séguy, explicó que el avión cayó en el límite de una zona urbanizada, evitando por muy poco una tragedia de mayores dimensiones. “Si hubiera caído apenas unas decenas de metros más lejos, también habría víctimas entre la población”, advirtió.
Información de plataformas de seguimiento aéreo, como Flightradar24, muestra que la avioneta realizó un brusco giro hacia la izquierda segundos después del despegue y perdió altitud rápidamente, estrellándose menos de un minuto después de abandonar la pista.
Entre las víctimas se encuentran cinco instructores de paracaidismo, cinco clientes que realizarían un salto en modalidad tándem y el piloto. Los pasajeros se preparaban para efectuar una jornada recreativa cuando ocurrió el accidente.
El alcalde de Nancy, Mathieu Klein, informó que varios familiares y amigos habían acudido al aeródromo para observar el salto y fueron testigos del momento en que la aeronave cayó del cielo, situación que provocó un fuerte impacto emocional entre los presentes.
Tras el accidente, decenas de elementos de bomberos, policías, equipos de rescate y personal médico acudieron al lugar para atender la emergencia. Además, las autoridades desplegaron psicólogos especializados para brindar apoyo a familiares y testigos.
Uno de los vecinos de la zona relató que escuchó cómo el motor de la avioneta dejó de funcionar antes de un fuerte estruendo. Al acercarse al sitio del impacto encontró la aeronave completamente destruida y sin señales de sobrevivientes.
La Sección de Accidentes Colectivos de la Fiscalía de París abrió una investigación para determinar las causas del siniestro, mientras especialistas en aviación analizan los restos de la aeronave, identificada como una Pilatus PC-6, un modelo ampliamente utilizado para operaciones de carga, transporte de pasajeros y actividades de paracaidismo.
El accidente es considerado uno de los más graves registrados en Francia en aeronaves ligeras durante las últimas tres décadas y ha conmocionado a la comunidad aeronáutica y deportiva del país.









