El ataque ocurrió en una zona oficial para aficionados del Mundial 2026.
Lo que comenzó como una jornada de celebración por la Copa Mundial de la FIFA 2026 terminó en tragedia luego de que un tiroteo registrado en San Pedro Square, una de las principales zonas oficiales de Fan Fest en el Área de la Bahía de San Francisco, dejara una persona muerta y otra gravemente herida.
El ataque ocurrió durante la noche del 28 de junio, cuando cientos de aficionados abandonaban el recinto tras concluir las transmisiones de los partidos mundialistas. Horas antes, el lugar había recibido a familias, turistas y seguidores del fútbol que disfrutaron de la programación oficial, incluida la victoria de Canadá sobre Sudáfrica en los dieciseisavos de final.
De acuerdo con la Policía de San José, el fallecido perdió la vida en el lugar, mientras que la segunda víctima fue trasladada de emergencia a un hospital, donde permanece bajo atención médica especializada.
Tras el incidente, agentes policiales acordonaron varias calles del centro de San José y desplegaron un operativo para preservar la escena del crimen. Peritos y detectives iniciaron una investigación por homicidio, revisando grabaciones de cámaras de seguridad y entrevistando a testigos para identificar al responsable o responsables del ataque.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han revelado el móvil del crimen. Tampoco se ha establecido si el ataque estuvo dirigido contra alguna persona en particular o si se trató de un hecho aislado.
San Pedro Square es considerado uno de los principales puntos de convivencia para los aficionados que no cuentan con boletos para los estadios. Durante el Mundial ha albergado transmisiones en pantallas gigantes, actividades recreativas, espectáculos musicales y espacios gastronómicos, convirtiéndose en uno de los centros de reunión más concurridos del norte de California.
Aunque el tiroteo ocurrió fuera de los estadios y no afectó el desarrollo del calendario deportivo, el hecho ha provocado preocupación entre autoridades y organizadores, al representar el primer episodio con víctimas mortales registrado en una zona oficial para aficionados durante la Copa del Mundo 2026.
El caso también reavivó el debate sobre las medidas de seguridad en eventos masivos celebrados en espacios abiertos, donde diariamente se congregan miles de personas para seguir el torneo.









