El organismo de la ONU advierte que millones de niños ya usan inteligencia artificial sin suficientes salvaguardas, mientras gobiernos y empresas no logran regular su impacto.
Unicef advirtió sobre el acelerado aumento del uso de inteligencia artificial (IA) entre niños y adolescentes en todo el mundo, alertando que los marcos legales y de protección actuales no están preparados para enfrentar los riesgos que esto implica.
De acuerdo con un análisis realizado en diez países, el organismo de Naciones Unidas estima que al menos 20 millones de menores ya han utilizado herramientas de IA, con una adopción que crece a un ritmo más de tres veces superior al de los adultos. Entre los países incluidos se encuentran Brasil, Colombia, República Dominicana y México.
El informe señala que más de dos millones de niños utilizan estas tecnologías para expresar preocupaciones personales, mientras que alrededor de 13 millones las emplean como apoyo en tareas escolares, lo que refleja su rápida integración en la vida cotidiana.
Sin embargo, Unicef advierte que los menores están particularmente expuestos a estos sistemas desde su diseño hasta el manejo de sus datos, lo que incrementa riesgos como pérdida de privacidad, desinformación, manipulación de contenidos y posibles abusos digitales.
El organismo también alertó sobre efectos aún poco estudiados en el desarrollo emocional y cognitivo de la infancia, así como una creciente dependencia tecnológica, en un contexto donde la evidencia científica sobre estos impactos todavía es limitada.
Entre las preocupaciones expresadas por los propios menores destacan el fraude digital, la circulación de información falsa y la creación de contenidos manipulados o sexualizados mediante herramientas como los deepfakes.
Ante este panorama, Unicef llamó a los gobiernos y empresas tecnológicas a reforzar la regulación, aumentar la transparencia y priorizar la seguridad infantil en el diseño de sistemas de inteligencia artificial, de cara al próximo Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA que se celebrará en la sede de la ONU en Ginebra.









