El Kremlin asegura que cárteles latinoamericanos utilizan el puerto de Odesa para enviar drogas al continente europeo.
El Servicio de Espionaje Exterior de Rusia (SVR) lanzó nuevas acusaciones contra Ucrania, al asegurar que organismos de inteligencia de ese país estarían facilitando el tráfico de drogas provenientes de América Latina, particularmente de México, hacia diversos mercados europeos.
En un comunicado difundido por la agencia estatal RIA Nóvosti, el organismo ruso afirmó que grupos del crimen organizado latinoamericano han comenzado a diversificar sus rutas de distribución debido al endurecimiento de las acciones antidrogas implementadas por Estados Unidos, lo que habría convertido a Ucrania en un punto estratégico para ingresar narcóticos al continente europeo.
Según el SVR, el puerto de Odesa, ubicado sobre el mar Negro, funcionaría como la principal puerta de entrada para cargamentos de cocaína, fentanilo y otras drogas que posteriormente serían trasladadas hacia Polonia, Moldavia, Rumanía y otros países de Europa del Este.
La inteligencia rusa también aseguró que los cárteles latinoamericanos mantienen interés en el mercado ilegal de armas surgido a raíz de la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que, según su versión, habría fortalecido los contactos entre organizaciones criminales y redes clandestinas instaladas en territorio ucraniano.
Además, el organismo señaló que el gobierno del presidente Volodímir Zelenski buscaría obtener recursos adicionales mediante este tipo de actividades ilícitas, una acusación que hasta el momento no ha sido respaldada con pruebas públicas.
Las declaraciones del SVR se producen en un contexto de confrontación política y militar entre ambos países, por lo que diversas organizaciones internacionales consideran que este tipo de señalamientos forman parte de la intensa guerra de información que mantienen Moscú y Kiev desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno de Ucrania no había emitido una respuesta oficial a las acusaciones formuladas por la inteligencia rusa.
El caso ha generado atención internacional debido a que menciona presuntos vínculos con organizaciones criminales de América Latina y coloca nuevamente al narcotráfico como uno de los temas utilizados dentro del discurso político y estratégico del conflicto entre Rusia y Ucrania.








