Investigadores internacionales utilizaron un algoritmo adaptado de exploración espacial para detectar nuevas estructuras volcánicas en el fondo oceánico.
Un equipo internacional de científicos identificó 73 posibles calderas volcánicas submarinas que no habían sido documentadas previamente, mediante un sistema de inteligencia artificial desarrollado a partir de un algoritmo utilizado originalmente para detectar cráteres en Marte.
El estudio, publicado en la revista Communications Earth & Environment, analizó la topografía de alrededor de 43 mil montes submarinos mediante la base de datos batimétrica global GEBCO, uno de los mapas más completos del relieve oceánico.
El algoritmo detectó inicialmente más de 87 mil estructuras con características similares a calderas volcánicas. Tras aplicar filtros y realizar una revisión manual, los investigadores determinaron que 78 estructuras tenían alta coincidencia con este tipo de formación, de las cuales únicamente cinco ya estaban registradas en estudios científicos.

De confirmarse los hallazgos, el inventario mundial de calderas volcánicas submarinas podría incrementarse al menos 150 por ciento, según las estimaciones más conservadoras del equipo investigador.
Las calderas son grandes depresiones que se forman cuando el techo de una cámara magmática colapsa después de una erupción volcánica. Aunque algunas permanecen inactivas durante millones de años, otras mantienen actividad hidrotermal y pueden influir en los ecosistemas marinos.
Los especialistas señalaron que conocer la ubicación de estas estructuras permitirá mejorar la evaluación de riesgos naturales, debido a que grandes erupciones submarinas pueden generar tsunamis, modificar ambientes oceánicos y afectar infraestructura como cables de telecomunicaciones.
El descubrimiento representa un avance en el estudio del vulcanismo submarino, un campo aún poco explorado debido a que gran parte del fondo oceánico permanece sin cartografiar con el nivel de detalle requerido por la ciencia actual.









