El nuevo comandante de las Fuerzas Armadas de Ucrania llega con experiencia en combate y el desafío de reformar una estructura militar agotada por años de guerra.
El general Mijailo Drapati asumió el mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania en un momento decisivo para la guerra contra Rusia, con un extenso frente de combate, escasez de efectivos y una creciente presión de las tropas rusas en la región oriental de Donetsk.
Drapati, de 43 años, sustituye a Oleksandr Sirski, quien dejó el cargo asegurando que entregaba un ejército con capacidad ofensiva y experiencia en el campo de batalla. El nuevo jefe militar enfrenta ahora el reto de mantener la resistencia ucraniana y preparar a sus tropas para una posible nueva escalada del conflicto.
Durante la invasión rusa, Drapati ganó reconocimiento por su desempeño en operaciones clave, especialmente por ayudar a frenar una ofensiva rusa en la región de Járkov en 2024 y contener avances enemigos cerca de Pokrovsk en 2025.
Analistas militares consideran que una de sus principales fortalezas es su estilo de liderazgo. A diferencia de modelos más rígidos dentro del ejército, Drapati ha promovido una comunicación más directa con sus subordinados, la recepción de información desde el terreno y una mayor atención al costo humano de las operaciones.
Expertos del centro de estudios Frontelligence Insight señalan que el general ha ascendido durante la guerra y posee una amplia experiencia en distintos niveles de mando, algo considerado clave para dirigir a un ejército que lleva más de dos años enfrentando combates intensos.
Entre sus prioridades estarán mejorar la capacitación de nuevos soldados, reducir las deserciones y fortalecer las unidades existentes en lugar de crear constantemente nuevas brigadas, una práctica que ha generado críticas dentro de las propias fuerzas armadas.
El nombramiento ocurre mientras Rusia mantiene avances graduales en zonas de Donetsk y evalúa una posible movilización de hasta 500 mil nuevos efectivos tras sus elecciones parlamentarias, lo que podría aumentar la presión sobre Ucrania.
Además del desafío militar, Drapati deberá enfrentar obstáculos políticos internos. Su falta de peso dentro de las estructuras tradicionales de poder podría dificultar la implementación de reformas profundas, especialmente en temas sensibles como la movilización obligatoria.
La incorporación de Ihor Skibiuk como jefe del Estado Mayor busca fortalecer la coordinación interna, mientras el gobierno ucraniano promete respaldo al nuevo comandante.
Aunque Ucrania ha aumentado el uso de drones y sistemas automatizados para compensar la falta de personal, especialistas advierten que el país seguirá necesitando miles de nuevos reclutas para mantener sus posiciones frente a una Rusia con mayores reservas humanas y materiales.









