El Departamento del Tesoro aseguró que la organización criminal utilizaba prestanombres y empresas fachada para ocultar activos y mover recursos ilícitos.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos reveló que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) operaba una amplia red integrada por familiares, pilotos, empresarios y presuntos operadores financieros para administrar empresas, ocultar bienes y movilizar recursos vinculados con actividades ilícitas. La información fue presentada como parte de la mayor ronda de sanciones impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) contra la organización criminal.

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el grupo utilizaba familiares y personas cercanas como prestanombres para registrar empresas y propiedades, dificultando así el rastreo de los verdaderos beneficiarios. Entre los casos señalados destaca el de Audias Flores Silva, alias “Jardinero”, cuya estructura presuntamente continuó operando mediante negocios relacionados con gasolineras, bebidas, ropa y actividades agrícolas, incluso después de su detención.
El informe también identifica a César Alejandro Villaseñor Olivares, alias “Güero Conta”, como presunto coordinador de una red de empresas fachada, mientras que José Guadalupe Ruiz Bañuelos, alias “Venado”, habría apoyado las operaciones del grupo mediante el uso de pistas clandestinas en Nayarit.

Asimismo, el Tesoro vinculó a jefes regionales con la producción y distribución de fentanilo, cocaína y metanfetamina, además de señalar a empresarios y operadores financieros encargados del traslado de dinero procedente del narcotráfico entre Estados Unidos y México.
Como resultado, Washington sancionó a decenas de personas y empresas relacionadas con estas redes, bloqueando sus bienes bajo jurisdicción estadounidense y prohibiendo cualquier transacción con ciudadanos o compañías de ese país.









