La relación con Washington se mantiene bajo principios de coordinación y soberanía, a pesar de críticas por la ayuda humanitaria a Cuba.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a actores políticos de Estados Unidos evitar utilizar a México como parte de sus estrategias electorales, luego de las declaraciones del congresista republicano Carlos Giménez, quien cuestionó la política exterior mexicana respecto a Cuba.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria afirmó que México no debe convertirse en un elemento de confrontación dentro de los procesos políticos del país vecino y señaló que los asuntos internos de Estados Unidos deben resolverse sin involucrar a la nación mexicana.
“México no es piñata de nadie. No usen a México para su campaña”, expresó Sheinbaum, al responder a los señalamientos del legislador estadounidense, quien acusó al Gobierno mexicano de afectar la política de Washington hacia La Habana.
La presidenta destacó que la relación entre México y Estados Unidos continúa bajo un esquema de diálogo y cooperación, aunque subrayó que dicha coordinación debe mantenerse siempre bajo el principio de respeto a la soberanía nacional.
“Coordinación sí, subordinación no”, afirmó la jefa del Ejecutivo federal, al reiterar que México mantendrá una política exterior basada en sus propios principios y decisiones, sin presiones externas.

Las declaraciones surgieron después de que el congresista republicano Carlos Giménez criticara el apoyo humanitario enviado por México a Cuba y señalara que la administración mexicana favorece al Gobierno cubano. Ante estos señalamientos, Sheinbaum defendió la postura histórica del país de brindar ayuda al pueblo cubano.
La presidenta aseguró que México continuará apoyando a la población de Cuba mediante acciones humanitarias, al considerar que existe una relación histórica y cultural entre ambas naciones. Asimismo, reiteró la postura del Gobierno mexicano en contra del bloqueo económico impuesto a la isla, al señalar que sus efectos afectan principalmente a la ciudadanía.
Sheinbaum explicó que la ayuda enviada a Cuba responde a un criterio humanitario y no representa una intervención en los asuntos internos de ese país, sino una acción de solidaridad que forma parte de la política exterior mexicana.
El llamado de la mandataria ocurre en medio de un escenario político en Estados Unidos marcado por las próximas elecciones de medio mandato, donde temas relacionados con migración, seguridad, comercio y relaciones internacionales suelen formar parte del debate electoral.
Al mismo tiempo, México, Estados Unidos y Canadá mantienen conversaciones relacionadas con el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), uno de los principales acuerdos comerciales del mundo, por lo que el Gobierno mexicano ha insistido en la importancia de preservar una relación estable y de respeto mutuo con sus socios comerciales.








